Tener una meta (estado futuro o deseado) y explorar en nuestra realidad actual (estado presente), son los pasos necesarios para gestionar cualquier cambio.
Tomar esa conciencia de necesidad de cambio y asumir la responsabilidad de ese cambio que queremos. ¿para qué?
Si yo no cambio, no van a cambiar otros por mi.
Trazar un plan y seguir en él, es imprescindible para conseguir ese cambio. Sin embargo, en muchas ocasiones, nos seguimos resistiendo al cambio.
¿Y por qué nos sucede esto?
Muy sencillo, por miedo a lo desconocido, a aquello donde nunca hemos estado y no sabemos cómo será.
Una de las tareas del coach, es acompañar al cliente fuera de su zona de confort, de su mundo conocido, a esa zona deseada y desconocida. A esa zona de crecimiento y desarrollo personal y profesional. A potenciar esas fortalezas y talentos, que muchas veces desconocemos que estuvieran en nosotr@s. Todo ello mediante conversaciones, preguntas poderosas y reflexivas, a toma de conciencia, a aprendizaje y a compromiso.
El coach estará presente para que en el momento que su cliente entre en la zona de desarrollo, no entre también en zona de peligro, pues de otra forma, el cliente puede tender a volver a su antigua zona de confort y negarse a seguir explorando y consiguiendo nuevos objetivos. Todo evoluciona de forma suave hacia el avance positivo del cambio.
De este modo irá experimentando por sí mism@ todo lo descubierto hasta el momento, y conforme vaya empoderándose con las acciones positivas, se irán generando grandes satisfacciones por el trabajo realizado y estará en sintonía con el cambio que se va produciendo. Todo esto se traduce en autoestima y sensación de éxito que animará a la persona a continuar con sus acciones positivas y progresivamente con las siguientes acciones, la transformación irá fijándose.
Es por esto, que cada sesión de coaching suele cerrarse con una decisión y un plan de acción, para llevar a la práctica. Plan que será revisado entre ambos en la sesión siguiente, poniendo de manifiesto todo aquello que se ha conseguido y analizando aquello que no se haya conseguido.
Te cuento una estrategia, El Kaizen (“el cambio tranquilo”). Muy útil para aquellos a los que cuestan los grandes cambios. La idea es ir cambiando paulatinamente, en pequeños pasos. Lo primero que debes hacer es hacer una lista de las áreas de tu vida que quieres mejorar. Con el fin de cambiar poco a poco, plantéate, ¿cómo puedo cada día dedicar 10 minutos a andar? ¿qué cosa fácil puedo hacer todos los días para mejorar mi relación con los demás? ¿qué pequeñito aporte puedo hacer en la oficina para mejorar mi trabajo diario? Imagina tu vida cómo sería si llevases unos años haciendo pequeños cambios día a día, o mejor, imagina cómo va a ser tu vida a partir de ahora. 😊
Pequeñas mejoras:
Con la familia:_________________________________
En el trabajo:__________________________________
En casa:______________________________________
Con mi pareja:________________________________
Con los amigos:_______________________________
¿De qué manera tu coach puede ayudarte a conseguirlo? ¿Te animas a empezar un proceso de coaching y llegar a alcanzar esa meta que deseas? Aquí estoy ! cuenta conmigo.


