La autoconfianza, es ese poder que todos tenemos, es el convencimiento de ser capaz de realizar exitosamente alguna tarea o tomar alguna decisión concreta, entre varias alternativas. En definitiva, cuando se sale airosa de alguna situación por muy complicada que parezca.
En la autoconfianza reside el impulso que nos hace crecer, esa necesidad básica de confiar en una misma para desarrollar la autoestima y el desarrollo personal.
Cuando nos falta esa sensación de confianza, nos paralizamos, evitamos todo aquello donde tengamos que tomar una decisión, creemos que no seremos capaces de poder con ello.
El modo en el que vemos el mundo, depende de cómo nos veamos a nosotras mismas y cómo creemos que nos ven l@s demás. En función de esto, ponemos foco más en los aspectos positivos que en los negativos. De todo esto deducimos, que la base de una valoración personal, es la confianza.
¿Qué sucede cuando tenemos baja autoconfianza?
Infravaloramos lo que podemos lograr, y por tanto, no nos atrevemos a emprender sueños, ilusiones o nuevos rumbos en nuestras vidas. En lugar de pasar a la acción, entramos en la desidia, la comodidad y no tenemos ese impulso para llevar a cabo lo que nos propongamos.
¿Cómo trabajar en tu autoconfianza día a día?
Si estás dispuesta en implicarte en el autoconocimiento, serás capaz de cambiar esa percepción que tienes sobre ti. A dar valor a cómo eres, a aceptarte y a disfrutar de ti misma, porque eres única.
Tienes una personalidad, unas virtudes, unas experiencias de vida, que nadie más tiene. Agradece todo lo que tienes, de cada momento y aprovecha los nuevos aprendizajes, disfruta del crecimiento personal.
Re-conócete y cultiva tus sombras para que cada vez sean más luminosas. Recuerda, tod@s tenemos luces y sombras, no somos perfect@s, caemos y nos levantamos, todo es parte de la vida, y ahí está la magia, seguir disfrutando del camino fortaleciendo a confianza en cada un@ de nosotr@s.
Si necesitas ese empujón, ya sabes que puedes contar conmigo. 😉


