Y a ti, ¿quién te cuida?

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Gema Martínez

mujertraslos40.com

A menudo creemos que solo merecemos que nos cuiden cuando somos niños, pero la realidad, es que es una necesidad que tenemos a lo largo de toda la vida. Y a ti, ¿quién te cuida? Cuando eramos pequeños, siempre teníamos a alguien que nos cuidaba sí o sí, nuestra madre, padre, abuelos, familiar cercano…etc. ¿Cómo te cuidaban? Esto es muy importante, porque de aquí se construyen nuestros valores y creencias, y después al ser adultos, tendemos a convertirnos en el padre o madre que tuvimos en la infancia, aprendiendo inconscientemente imitando a quienes nos rodean.

¿Cómo es tu cuidador interior? ¿quieres descubrirlo?

Te propongo un ejercicio:

Haz un listado de las cosas positivas y las menos positivas que has aprendido de ellos. Lo positivo, aquello que nos gustaría incorporar en nuestra vida diaria y legar a nuestros hijos, y lo menos positivo, las cosas que preferimos que no formen parte de nuestra vida.

¿Y si mis padres no fueron perfectos? Nadie es perfecto, seguro que hicieron lo que pudieron, pero ahora que tú eres adulto, puedes decidir que clase de madre o padre quieres ser para ti y para los demás. Sólo puedes cuidar a los demás si primero te cuidas tú.

Es tu decisión, qué padre o madre quieres ser, así a por ello. Si quieres cambiar o potenciar aspectos de tu cuidador interior, podrías utilizar técnica de la visualización. Con estas técnicas, aprovechamos que el cerebro no distingue bien entre realidad o ficción, las podemos integrar, simplemente con nuestra imaginación.

Tienes que elegir un lugar tranquilo, y relájate en una posición cómoda, respira, inspira, espira, disfruta de este momento de calma cerrando los ojos, y cuando sientas que estés tranquil@, imagina cómo te hubiera gustado que te trataran y cuidado de peque, tal vez alguien sereno que te transmitiera seguridad, o quizás alguien capaz de celebrar contigo las alegrías, o quizás que simplemente estuviera a tu lado apoyándote en lo bueno y en lo menos bueno. Conecta con lo que hubieras deseado y qué necesitas en este momento, imagina ese cuidador interno que te gustaría y sigue con tu relajación. Cuando consideres que ya has visualizado a ese cuidador interno, aquellas cualidades que te dan paz, puedes abrir los ojos, y puedes hacer esta visualización cada vez que necesites ese cuidado interior. Las sensaciones están dentro de ti.

Si necesitas que te acompañe a sentirte mejor contigo mism@, cuenta conmigo.

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