Pensamientos negativos ¿Te suena?

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Gema Martínez

mujertraslos40.com

Es lo que llamamos” rumiación, tendencia a pensar repetidamente sobre factores y consecuencias de forma negativa. Esta palabra no es muy agradable…, pero es realmente significativa, dado que hace referencia a un proceso en el que los animales de ganado mastican su alimento, lo tragan y después lo regurgitan para volver a masticarlo, aunque en su caso, facilita la digestión, pero en nuestro caso no mejora la salud mental, sino todo lo contrario.

Tener pensamientos negativos, se vuelve un hábito recurrente.

La rumiación se convierte en algo problemático porque si un pensamiento negativo te pone triste o de mal humor, pensar constantemente en ello (tragarlo y regurgitar), te mantendrá viva la emoción o el sentimiento durante días, meses o de por vida.

Quedarte como un disco rayado, enquistarte, mantenerte en un bucle con el pensamiento negativo una y otra vez, es un mal hábito que conseguirá aumentar tu estrés y ansiedad, disminuye tu autoestima y un largo etcétera que no aporta nada bueno a la salud.

Este hábito, como cualquier otro, se formó con la acción repetida sobre el tiempo.

Por ejemplo, si has tenido un día espantoso día en el trabajo porque te han despedido, has vuelto a casa con todas las emociones revueltas, a la vez triste, y a la vez enfadada, decepcionada al mismo tiempo, y en un intento de encontrar una explicación, te has quedado “masticando” en tu sofá, todos esos pensamientos, así que has puesto la “etiqueta” de “soy un fracaso” en la frente. Lo curioso es que el simple hecho de darle una explicación a tu mente, aunque sea negativa, has logrado una especie de alivio temporal, que solo lleva a fortalecer el pensamiento negativo.

Los pensamientos negativos nos hacen sentir fracasados, solitarios o rechazados, lo que se convierte en un “vicio”, fortaleciendo el hábito destructivo y termina siendo una espiral de este tipo de pensamientos. Disminuye nuestra autoestima, obstaculiza la productividad y afectando nuestra vida en general, en todos los entornos. Al conseguir transformar esos pensamientos, lograrás todo aquello que te propongas, ganarás confianza en ti misma, te mantendrá concentrada y lograrás sentirte mejor, dejando que tu esencia vuelva a relucir.

¿Cómo podemos evitar estar en esa espiral de negatividad?

Te invito a descubrir 3 pequeñas estrategias que consiguen grandes resultados.

Lo primero que debes hacer es identificar aquellos pensamientos negativos que afectan a tu vida, y como siempre os comento, es mejor escribirlos para tomar conciencia. Ahora prueba con las diferentes estrategias y quedarte con la que a ti mejor te funciona. Sólo te va a llevar 5 minutos y puedes ver los primeros resultados en pocos días.

  • Estrategia de desviación.

Consiste en darle una nueva dirección a ese pensamiento negativo, pero de forma realista y objetiva.

No tenemos que ser extremadamente optimistas, pero sí reales y honestos.

Ejemplo:

-Pensamiento negativo: “Soy una fracasada, jamás podré volver a conseguir un trabajo”

-Nueva dirección: “Ya he terminado mi CV y voy a incluirlo en las plataformas de búsqueda de empleo y enviarlo a las empresas donde me gustaría trabajar, la suerte es lo que sucede cuando la oportunidad se encuentra.”

Cada vez que aparezca este pensamiento negativo, dale una nueva dirección, repite el ejercicio y verás las cosas de otro modo. Convierte este pequeño cambio en un hábito para ti, lograrás cambiar el pensamiento.

  • Estrategia de interrogación

Es la estrategia más fácil, el objetivo es darte tiempo de pensar el pensamiento negativo (pensar dos veces), para darte margen a verlo objetivamente, cuestionarlo y no tomarlo como verdadero. Lo único que tienes que hacer es transformar en pregunta ese pensamiento negativo.

Ejemplo:

-Pensamiento negativo: “Soy muy floja y no hago nada bien”

-Pregunta: “¿Soy muy floja y no hago nada bien?”

Te ayudará a crear conciencia y tú misma rebatirás esa pregunta y conseguirás tu mejor versión.

  • Estrategia de distracción.

La última de las estrategias, pero no por eso menos importante, además está comprobada científicamente y da muy buenos resultados.

Cuando aparezca el pensamiento negativo, sólo tienes que distraerte con algo, dirigir tu atención hacia otra cosa.

Ejemplo:

-Pensamiento negativo: “He tenido un día de perros en la oficina.”

-Distracción: “Voy a dame un baño con música y voy a poner mi canción favorita”.

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Una estrategia Extra,que te vendrá fenomenal, es “meditar”. Es una herramienta fabulosa para alcanzar un estado de conciencia plena y aumenta el bienestar general,pudiéndose convertir en un hábito muy saludable.

Existen muchas aplicaciones gratuitas para el móvil, por ejemplo “Insight Timer” es una de ellas, pruébala y me cuentas.

¡Ánimo! Tú puedes.

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